El pasado miércoles 26 de marzo se cumplió una semana de protestas en Turquía luego del arresto del alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu, bajo una orden del Ministerio del Interior del país, que suspendió al funcionario de su cargo. Miles de ciudadanos se tomaron las calles para protestar contra la decisión del presidente Recep Tayyip Erdogan, argumentando que este quería deshacerse de su principal rival. La represión de las manifestaciones en ese país es bastante fuerte.
En 2013, el presidente amenazó con enviar a la cárcel a todas las personas que protestaran, por lo que en la actualidad muchos temen salir a las calles. En los últimos días de las manifestaciones, ya se han reportado más de 1.400 arrestos, entre ellos, periodistas que estaban reportando los hechos. Los medios locales han informado sobre las detenciones, principalmente en Estambul y Bursa. Según los informes, las autoridades han arrestado a las personas en medio de allanamientos a sus domicilios durante la noche del pasado martes. Asimismo, diferentes organizaciones estudiantiles de izquierda y partidos políticos opositores han denunciado decenas de arrestos de sus compañeros.



