La organización Temblores ha registrado por lo menos 16 denuncias por violencia sexual ejercida presuntamente por la Fuerza Pública, en su mayoría, contra mujeres. Dos de las más recientes fueron narradas en redes sociales por una menor de 17 años y una joven de 18, en Popayán. La primera falleció y la segunda está afectada psicológicamente.
Dos mamás lloran por sus hijas desde el pasado 12 de mayo en Popayán. La primera porque vio morir a su hija después de denunciar que agentes del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) le tocaron el cuerpo sin su consentimiento en medio de una manifestación del paro nacional. La segunda porque vio cuando un policía subió a su hija en una moto y la amenazó con “lamerla” y “violarla”. Estas son las dos denuncias más recientes por violencia sexual en las protestas que paralizan a Colombia desde el pasado 28 de abril, y que se suman a otros 16 relatos sobre delitos sexuales cometidos presuntamente por la Fuerza Pública, de acuerdo con la organización Temblores. (“Entre seis policías, volvieron trizas la dignidad de mi hija”: mamá de denunciante en Popayán).
De acuerdo con la Comisión de Garantías y Derechos Humanos de la Coordinación Departamental de Paro, la primera denunciante salió de la URI alrededor de las 10:54p.m., casi dos horas después de haber sido ingresada, y fue entregada a su abuela. A la mañana siguiente, según contó la familia a la abogada Lizeth Montero, la joven publicó su relato en una red social y luego fue encontrada sin vida. Medicina Legal deberá entregar los resultados de la valoración del cuerpo para determinar la causa de la muerte y la Fiscalía anunció, por su parte, que investigará para determinar qué sucedió.
Los relatos de estas madres que denuncian presuntos abusos son desgarradores, abogados en expertos en el tema ya le brindan acompañamientos a las madres y aseguran que no se tratan de noticias falsas.
Organizaciones de derechos humanos esperan que todas estas denuncias sean documentadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que ya pidió aprobación al Estado colombiano para visitar el país y verificar si hay violaciones de derechos humanos en medio del paro. Sobre la violencia sexual, la CIDH ha dicho particularmente que ésta “comprende todas aquellas acciones de naturaleza sexual que se perpetran sin el consentimiento de una persona, desde la invasión física del cuerpo hasta las que no involucren contacto físico alguno”. Según el organismo, estos actos son absolutamente inaceptables y jamás se deben utilizar como una forma de control del orden público por parte de los cuerpos de seguridad de un Estado.



