Al igual que el río Cesar, el afluente de San Alberto, sur del departamento, ha sufrido históricamente problemas de contaminación por los vertimientos de los alcantarillados y de las actividades agroindustriales.
En ese sentido, hace varios años, Corpocesar inició en el río San Alberto un proyecto piloto demostrativo de biorremediación y gestión ambiental, el cual habría alcanzado resultados positivos, según informaron.
“El tramo más crítico de contaminación del río San Alberto se detectó en el sector del vertimiento de las lagunas de oxidación de la cabecera municipal de San Alberto, donde el impacto generado en este sector afecta entre el 80 % y 85 % de todo el recorrido del río”, argumentó Yolanda Martínez, directora encargada de Corpocesar.
Fuente: El Pilón.



