Después de cinco meses que fueron robadas las rejillas de la fuente, ubicadas en el piso de la parte posterior de la tarima ‘Francisco el Hombre’ de la emblemática plaza Alfonso López de Valledupar, siguen brillando por su ausencia.
A simple vista se observa que los orificios no tienen señalización de peligro, por ende, podrían causar un accidente.
Estas rejillas son de metal y cubren las perforaciones por donde sale el agua cuando la fuente está en funcionamiento.
Cabe recordar que esta plaza fue remodelada en la anterior administración municipal, superando los $10.000 millones en inversión.
Fuente: El Pilón.



