Se trata de Ricardo Grimaldo León, de 42 años, quien se encontraba aserrando una madera para construir una vivienda en una finca ubicada en la vereda La Virgen, jurisdicción de Pelaya (Cesar).
Mientras realizaba su trabajo, los menores de seis y cuatro años de edad, se encontraban jugando bajo un árbol.
En el desarrollo de esta labor, una de las ramas del árbol se desplomó. Al percatarse del peligro, el hombre se lanzó encima de ellos para protegerlos.
El fuerte impacto del ramaje afectó los huesos de la columna y el cerebro de Grimaldo.
Ante la gravedad de las heridas, fue remitido a un centro sanitario de Valledupar, donde permaneció durante dos días, pero a pesar del esfuerzo de los médicos, falleció el pasado miércoles.
Se conoció, además, que una de las menores recibió un golpe en la cabeza y en uno de sus brazos, por lo que fue trasladada a un puesto de salud, pero no reviste gravedad.
La comunidad de esta localidad lamentó el fatal incidente y exaltó las cualidades humanas de Grimaldo y calificaron su reacción como un acto heroico.
“Esa rama pudo haber matado a sus hijos, pero gracias a su proceder, ellos pudieron salvarse. Eso demuestra el amor que sentía por ellos”, dijo Jehisson Alvernia, habitante de Pelaya.



