El presidente Abelardo De La Espriella confirmó en la tarde de este miércoles 16 de septiembre el hallazgo de los cuerpos sin vida de las cinco personas que viajaban en la avioneta Cessna T206, de matrícula HK-4985, que se accidentó el pasado 13 de septiembre mientras cubría la ruta entre Condoto, Chocó, y Guaymaral, en Bogotá.
“Lamentablemente, las autoridades confirmaron que todos sus ocupantes fueron hallados sin vida. Abrazo de corazón a sus familias, amigos y seres queridos en este momento de inmenso dolor”, escribió el mandatario en su cuenta de X.
Y agregó: “Los acompaño en su duelo con profundo respeto y elevo mis oraciones al Todopoderoso para que derrame sobre sus hogares consuelo, serenidad y fortaleza para sobrellevar tan irreparable ausencia”.
La información también fue confirmada por el Ministerio de Transporte, quien respondió a la publicación del presidente De La Espriella: “Nos duele profundamente esta noticia. Desde el Ministerio de Transporte acompañamos a las familias de los ocupantes del Cessna T206 HK-4985 y expresamos nuestra solidaridad en este momento de dolor”, escribió la cartera.

Zona en la que se habría accidentado la avioneta
La avioneta, que despegó del aeropuerto del municipio de Condoto, en Chocó, con destino al aeropuerto de Guaymaral, en Bogotá, fue reportada como desaparecida en la mañana del pasado domingo 13 de septiembre, cuando tuvo su último contacto con las autoridades sobre las 9:23 a. m.
Posteriormente, se confirmó la activación de la radiobaliza de emergencia de la avioneta en inmediaciones del cerro Tatamá, a 33 millas del VOR de Pereira.
El lunes 14 de septiembre, un día después de la desaparición de la aeronave, la Fuerza Aérea confirmó que había logrado ubicar el punto en el que se accidentó el pequeño avión. Con aviones Bell-212, UH-60 BlackHawk y C-90, que utilizaron equipos especializados de geolocalización, las autoridades localizaron la avioneta en inmediaciones del Parque Nacional Natural Tatamá, entre Chocó y Risaralda.

Tras el hallazgo, la Fuerza Aérea desplegó un operativo para recuperar la avioneta y rescatar a sus ocupantes, pero las labores se dificultaron debido a la complejidad de la zona, que fue descrita como “un terreno agreste y de difícil acceso, ubicado aproximadamente a 9.200 pies de altura”.
“Es una parte de la cordillera Occidental del país, donde el ángulo de la pendiente es muy alto, viendo las imágenes está cercano o superior inclusive a los 60 grados (…) Por eso fue necesario que el helicóptero hiciera la maniobra de inserción con el cable de la grúa de rescate”, afirmó el general Luis Miguel Díaz Ríos, comandante del Comando Aéreo de Combate No. 5 de la Fuerza Aérea, explicando las labores para llegar a la zona del siniestro aéreo.
Por lo pronto, no se han revelado detalles de cómo ocurrió el hallazgo de los cuerpos de los pasajeros y las autoridades continúan las investigaciones para determinar qué causó el accidente en el que murieron las cinco personas. Se buscará establecer, por ejemplo, si el siniestro aéreo fue causado por condiciones climáticas o fallas técnicas o humanas.
Según le contó a Caracol Radio Adriana Revelo, esposa del piloto fallecido, la avioneta accidentada pertenecía a la familia de Mehmet Cankaya desde aproximadamente tres años y medio. “Conozco la responsabilidad de Mehmet como piloto. Conozco el estado del avión porque era nuestro avión familiar”, indicó.




